En la vida actual a veces perdemos de vista lo importante, el trabajo, la casa, las fechas límites, son cosas muy importantes del día a día, pero hay algo que no se debe olvidar: Pasar tiempo con la familia es un bien muy preciado. Si hay algo que hay que tener claro es que hay que encontrar algún momento para parar, descansar, reducir el estrés y olvidarse de la vida cotidiana durante un rato.
Hacer cosas juntos une a la familia
Pasar tiempo juntos, en las comidas, en la playa o viviendo aventuras llenas de acción es lo que reúne toda la familia. Compartiran experiencias, descubrirán cosas nuevas juntos y y aprovecharán para conocerse un poco más en pareja y con los hijos en situaciones totalmente nuevas. Desde el punto de vista de los niños también son todo beneficios ya que pueden ver a sus padres relajados de nuevo.
Tiempo para la familia
En la vida diaria estamos ocupados con el trabajo y los quehaceres de la casa; los niños van al cole, hacen sus deberes, y aprovechan las actividades extra escolares para hacer deporte o aprender a tocar un instrumento nuevo. Incluso muchas veces los fines de semana cuesta encontrar tiempo para hacer cosas juntos. La rutina estructura nuestras vidas y nos tiene estancados, y un exceso de rutina puede llegar a ejercer demasiada presión sobre nosotros dejándonos poco espacio para respirar. Unas vacaciones con la familia ofrecen una oportunidad perfecta para romper con la rutina y pasar tiempo en familia: lejos del hogar, las tareas y la rutina diaria.
Fuerza y energía
Aunque la organización del viaje puede causar agitación, una vez llegados a destino, todo es pura relajación. La fuerza y energía recuperadas en las vacaciones hacen que la vida diaria parezca mucho más asumible incluso semanas o meses después de haber reenganchado con la rutina habitual. Esto vale para todos los miembros de la familia, sean adultos o niños. Relajándose juntos se cargan las pilas.
Tip: Hacer una checklist con todo lo que hace falta meter en las valijas para las vacaciones en familia convierte toda la organización en un juego.
Recuerdos imborrables para el álbum familiar
Capturar los mejores momentos con la familia entera no solo significa poder enseñarlo a amigos y familiares. Las actividades compartidas y la alegría familiar que generan las vacaciones permanecen más tiempo en la memoria con unas buenas fotos. Al regresar es muy grato ver las fotos juntos y los recuerdos inolvidabnles quedarán para siempre.
Viajar abre las mentes
Ya sea en la playa, en la montaña o en la ciudad, los viajes abren el horizonte. Siempre se pueden descubrir cosas nuevas, aprender sobre otras culturas, tradiciones y costumbres, y entrar en contacto con otras lenguas extranjeras. Incluso ir al supermercado puede ser una experiencia única para los niños ya que seguramente todos los productos y señalizaciones sean distintas a las que conocen en el súper habitual. Pueden probar platos exóticos en el restaurante, descubrir datos interesantes sobre la historia local en los sitios históricos y practicar deportes que eran completamente desconocidos para ellos antes. Las distintas costumbres en las ciudades son bastante fáciles de apreciar para los niños. Ellos enseguida se dan cuenta de que hay lugares maravillosos donde las cosas y las personas son completamente distintas a las de casa y esperan ansiosos las próximas vacaciones en familia.
Las vacaciones en familia despejan la mente del estrés diario, unen a los miembros de la familia y abren la mente. A llenar el cuerpo con energía y disfrutar de un descanso con toda la familia.









